Había tres cosas de las que estaba totalmente segura:
La primera: Edwart era un vampiro.
La segunda: una parte de él, y no sabía lo potente que podía ser esa parte, tenía sed de mi sangre.
Y la tercera: estaba incondicional e irrevocablemente enamorada de él.
jueves, 20 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)














No hay comentarios:
Publicar un comentario
Te gusto ? o es feo ? :/